La morcilla es un embutido fresco cuya composición genérica la conforma una mezcla de sangre de cerdo, vacuno u ovino, condimentada y amalgamada con verduras (puerro o cebolla, entre otras), arroz, miga de pan, pasas o piñones, que luego se prensa y embute en tripas naturales o artificiales.
La variedad de ingredientes es la parte original de la receta y la misma que la hace típica de cada región, gracias a un particular modo de elaboración.
La cebolla caramelizada es una de las guarniciones más utilizadas por los cocineros.
Su sabor dulzón fruto de la caramelización de sus jugos hace de este ingrediente un comodín estupendo que podemos encontrar tanto en ensaladas como en pinchos de barra, acompañando un asado de carne, de pescado o un fino taco de foie.
Las combinaciones posibles son muchas y su elaboración es muy sencilla, de modo que con poco esfuerzo podremos conseguir unos platos muy logrados con un toque diferente.
Su elaboración es bien sencilla, una buena caramelización se realiza sin apenas azúcar, si bien es necesario, para ello, escoger cebollas de variante dulce.
Una vez que tengamos la cebolla caramelizada, si no la emplearemos al momento, podemos guardarla en un bote de cristal con su tapa en el frigorífico hasta que la utilicemos.
Ahora os dejo con la receta y su elaboración paso a paso.
Revuelto de Morcilla de Burgos con Cebolla Caramelizada {con y sin Thermomix] ...

Ingredientes:
250 Gr cebolla.
200 Gr morcilla de burgos ( mejor si es con piel natural).
50 Gr aceite de Oliva Virgen.
40 Gr azúcar moreno.
4 Huevos.
Una pizca de sal.

Preparación con thermomix :
Colocamos la cebolla en Vaso cerrado, y programamos 5 segundos velocidad 5. Con la espátula bajamos la cebolla de las paredes del vaso.
Incorporamos el aceite y programamos 8 minutos, temperatura 120°,Velocidad cuchara.
Incorporamos el azúcar y programamos 2 minutos, temperatura 120°, Giro a la izquierda, Velocidad cuchara.
Retiramos a un recipiente

Introducimos en Vaso cerrado, sin lavar, la morcilla sin piel, y trituramos 10 segundos, velocidad 5
Sofreímos 5 minutos, temperatura 100º Velocidad cuchara.
Colocamos la mariposa en las cuchillas e incorporamos los huevos, la sal y la cebolla reservada
Programamos 8 minutos, temperatura 100º y velocidad 2.

Preparación de forma tradicional:
Limpiamos bien la cebolla y la cortamos en finas láminas o en trocitos.
En una sartén antiadherente con tapa vertemos un poco de aceite de oliva o mantequilla, espolvoreamos con sal y colocamos las tiras de cebolla para que se cocinen a fuego suave durante 10 minutos, destapamos removemos y añadimos el azúcar moreno , dejamos otros 10 minutos a fuego suave.
De esta manera, los jugos de la cebolla salen poco a poco y se produce la caramelización con la grasa del aceite.
Añadimos la morcilla sin piel y desmigada, y salteamos todo el conjunto hasta que se cocine la morcilla.
Ponemos a punto de sal ,añadimos los huevos batidos , removemos hasta que se cuajen los huevos.
Acompañamos con rebanadas de pan tostadas y tenemos un plato completo.

La morcilla es un embutido fresco cuya composición genérica la conforma una mezcla de sangre de cerdo, vacuno u ovino, condimentada y amalgamada con verduras (puerro o cebolla, entre otras), arroz, miga de pan, pasas o piñones, que luego se prensa y embute en tripas naturales o artificiales.
La variedad de ingredientes es la parte original de la receta y la misma que la hace típica de cada región, gracias a un particular modo de elaboración.
Es un alimento que puede encontrarse en muchos países y del que existen muchas variedades.
Su elaboración ha estado desde siempre íntimamente unida a la matanza del cerdo, rara vez a otros animales como la vaca o el caballo.

La etimología de la Morcilla de Burgos, ya documentada en el 1.400, es puramente castellana y es posible que proceda del prerromano ibérico “morcón” a través de su derivado “murcella”, ambos emparentados con el término céltico “mukorno”, (muñón), el portugués “morcela” y el vascongado “mukarra”.
No obstante y con una raíz parecida, existe muy cerca de la Ciudad de Burgos (8 kmts.), la antigua población de Morquillas, nacida al amparo de la fundación de la Ciudad en el 884 y en la misma Ciudad existe, desde siempre, un barrio y calle denominados “El Morco”.
Por otra parte está la voz “morcuero” que emana de los májanos de piedras que se construían como ofrenda a Mercurio, pero pensamos que no tiene nada que ver con lo anteriormente expuesto, aunque en latín vulgar y descendiente del griego “amaurós”, también existe el término “mauricellus”, diminutivo de “maurus” (moro), que bien pudiera aludir al color negro de este sabroso manjar que nos ocupa, no si bien ya hemos visto que existen antecedentes más antiguos y además no han trascendido a otras lenguas romances ni al italiano actual ya que allí este tipo de embutidos se denominan “sanguinaccio”.
Información tomada de Aquí.

La morcilla de Burgos, con sus rasgos actuales, no parece remontarse a más de dos siglos y medio, porque el arroz, cultivo prohibido en Valencia desde finales del s. XIV hasta mediado el XVIII, sólo llegó desde entonces abundante y barato a Castilla con el desarrollo de la arriería.

Uummm de muerte relenta no lo siguiente.

Espero que os haya gustado esta forma de comer la morcilla de Burgos y si aun no la habéis comido así,no tardéis en poner la receta en practica os va encantar seguro.
Muchas gracias por dedicar un poco de vuestro valioso tiempo a visitarme,así como por dejarme vuestras opiniones y sugerencias las cuales me encanta leer.
Bicos mil wap@s.





























