Su elaboración no es difícil, aunque hay que seguir una serie de recomendaciones para evitar que se corte pues la salsa holandesa se corta con facilidad.
Sin embargo, para conseguir una emulsión perfecta, basta seguir una serie de recomendaciones en su preparación.
Como todas las salsas emulsionadas y, en especial, las que cuentan entre sus ingredientes con mantequilla, hay que evitar que el recipiente esté demasiado caliente y la salsa, una vez terminada, ha de reposar de forma adecuada.
La salsa holandesa es la típica salsa que hay que elaborar al baño María para que no se corte,como vereis no hace falta .
La he echo siguiendo las indicaciones de Cristina Galiano para hacerla en el microondas donde no hace falta clarificar la mantequilla.
Ahora os dejo con la receta y su elaboración paso a paso.
Salsa Holandesa en Microondas ....

Ingredientes:
120 Gr de mantequilla.
7 Gr de agua fría .
12 Gr g de vinagre blanco.
2 yemas de huevo.
Sal.
Pimientas recién molidas.

Preparación:
Ponemos la mantequilla en una jarrita apta para microondas y la fundimos a una potencia de 350 vatios.
En un bol amplio ponemos las yemas, el agua fría, el vinagre, la sal y la pimienta , con las varillas de la batidora, batir fuertemente hasta que las yemas blanqueen un poco.
A continuación añadimos toda la mantequilla fundida y batimos de nuevo con las varillas de la batidora.
Introducimos el bol destapado en el microondas 1 minuto a 600 w.
Una vez termine sacamos y removemos con unas varillas,introducimos otros 30 segundos ,sacamos volvemos a remover con las varillas ,volvemos a introducir 30 segundos y sacamos de nuevo así durante dos minutos veremos como la salsa empieza a espesar,es importante que durante estos dos minutos no dejemos de remover enérgicamente cada 30 segundos la salsa.
En estos tres minutos la salsa holandesa tendrá una consistencia de mayonesa.

Si la salsa holandesa se corta, es por exceso de calor, pero se arregla con facilidad.
Si la salsa se cortase cogemos otro bol en el pondremos 2 cucharadas de agua fría y sobre esta agua, sin calor y batiendo continuamente vamos a ir añadiendo despacito lo cortado.
La emulsión volverá a coger cuerpo.
Una vez este la volveremos a calentar a baja potencia de nuevo hasta que vuelva a tener la consistencia deseada.
Cuanto más se calienta más espesa, pero más fácilmente se puede cortar si no se hace con mucho cuidado.

Esta salsa se elabora a una temperatura que oscila entre 40 ºC y 70ºC. A una temperatura más baja, la mantequilla se solidifica, mientras que si es más alta el huevo se cuaja.
Una vez elaborada y hasta el momento de su empleo, esta salsa debe conservarse al baño maría.

La salsa holandesa se utiliza para acompañar carnes, pescados, mariscos y verduras. También como guarnición de los espárragos frescos, para cubrir los huevos escalfados que más tarde se gratinarán al horno o para dorar el pescado al grill, el marisco a la plancha o las verduras asadas.
La preparación clásica es punto de partida de la elaboración de distintas salsas, con sólo añadir diferentes ingredientes.
Algunos ejemplos son:
Salsa Muselina, en la que se incorporan unas cucharadas de nata montada que cambiarán su textura y sabor.
Salsa Maltesa. Se agrega un chorrito de zumo de naranja sanguínea y unas gotas de curaçao.
Salsa de mostaza, en la que se incorpora una cucharada de mostaza de Dijon a la salsa holandesa clásica y luego se mezcla hasta conseguir una salsa homogénea.
Espero que os haya gustado y no dejéis de poner la receta en practica.
El miércoles vereis con que he acompañado esta salsa Holandesa.
Con esta receta participo en el HEMC#66 “manda huevos” organizado por Cristina de LeBonVivant .

Muchas gracias por dedicar un poco de vuestro valioso tiempo a visitarme,así como por dejarme vuestras opiniones y sugerencias las cuales me encanta leer.
Bicos mil y feliz inicio de semana wap@s.



























